Héctor Navarro: «Hoy la situación es diferente en beneficio de los docentes»

Héctor Navarro / el-nacional.com

Siete Días / El Nacional.-

El diputado y ex ministro de Educación reconoce que los sueldos de los profesores «no son muy buenos», pero considera que se debe a los problemas financieros que vivió el país hace tres años

Héctor Navarro ­ingeniero eléctrico, profesor universitario jubilado, ministro de Educación en tres ocasiones, miembro de la dirección nacional del PSUV y diputado a la Asamblea Nacional­ es autor de dos patentes internacionales. Una, desarrollada en Inglaterra, es un instrumento para medir la temperatura con extrema precisión; la otra, es una máquina eléctrica que hizo por interés de una empresa estadounidense. «No me pagan ni una puya por ninguna», dice en su despacho de la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional, de la cual es presidente. Sin embargo, tuvo el chance que otros no tienen hoy: participar de la generación de conocimiento entre salones y laboratorios, con presupuesto suficiente para sentarse a crear sin apremio.

–Las universidades autónomas están perdiendo a los docentes más preparados por los bajos sueldos y el poco apoyo para la investigación. ¿Cómo evalúa esto? –La situación que describe la denuncié yo y otros compañeros de trabajo a finales de los años ochenta, con la diferencia de que antes había 600.000 estudiantes universitarios y hoy más de 2 millones. El Estado ha hecho esfuerzos muy grandes por ampliar la cobertura.

En 1999, cuando llegamos al gobierno y yo fui ministro de Educación, las deudas de prestaciones sociales de las universidades databan de 1975. Con el esfuerzo que se hizo, mientras hubo recursos, pusimos al día los pagos de prestaciones sociales. Cuando hace 3 años los precios petroleros cayeron hubo que hacer recortes. Entiendo que se están poniendo al día. Los profesores acabamos de recibir un aumento de salario de 40%.

–El acumulado de la inflación durante los años en que no hubo aumento es mucho más alto que eso. –Sí. Yo no digo que los sueldos sean muy buenos; creo que no lo son para la mayoría de los venezolanos. Los representantes del pasado no quieren reconocer que hoy la situación es diferente en beneficio de los docentes y la estructura en general de la universidad, sin que eso signifique que estemos en las mejores condiciones.

–Los ingresos petroleros mejoraron. –Los docentes acaban de recibir aumento de sueldo y se aprobó un crédito adicional para las instituciones.

–El aumento se definió después de un mes de huelga de hambre de los estudiantes. –La aprobación del aumento no fue consecuencia de la huelga. Esa huelga no nos hizo mella; se sabía que los huelguistas comían perros calientes. Yo le había dicho a Jorge Giordani, ministro de Planificación, que la cosa estaba grave y ya se estaban haciendo los estudios.

–¿La diatriba política ha desviado la atención de los verdaderos problemas? –Ha habido oportunidades que se han desperdiciado porque se ha puesto primero el tema político. La política interna ha afectado. Por ejemplo, en 1980 la Facultad de Ingeniería de la UCV llegó a tener 10.000 estudiantes, hoy tiene 3.000.

Lo primero era mucho, pero lo segundo es muy poco. ¿Cuáles son los esfuerzos de la universidad de crecer? Soy de los que cree que la universidad necesita más recursos, pero administrados de una manera distinta.

–En las universidades señalan que el Gobierno tampoco las apoya. Con créditos adicionales es muy difícil planificar las líneas de investigación. –¿Estamos haciendo la inversión en investigación donde debemos hacerla? ¿Qué pasa con las tesis de grado en Venezuela? Están en una biblioteca.

Lo que están haciendo las universidades no es lo que necesita el país, ni las empresas.

–Otro de los problemas es que se abren concursos de profesores y quedan desiertos. –Estoy convencido de que consigues buenos profesionales. ¿Entonces en todas partes, menos en la universidad, hay oportunidades de trabajo?

–Las exigencias para ingresar como profesor son altas. –Yo creo que el problema está en otra parte. Tengo varios currículos aquí y te aseguro que si los mando a las universidades y no los aceptan. Vamos a hablar claro: uno de los primeros actos de gobierno del presidente Hugo Chávez fue ir a la UCV a devolverle el Jardín Botánico y la Zona Rental. Fue un gesto para invitarlos a trabajar juntos.

–¿Cuándo se rompió la comunicación? –¿No vino un golpe de Estado en el que muchos profesores y los que son autoridades hoy participaron activamente?

–¿La situación actual de las universidades es un pase de factura por el golpe de 2002? –El golpe es consecuencia de que ellos trabajaron para eso.

–¿Cuándo se restituirá el diálogo? –Eso será progresivo. Tienen que producirse algunos cambios internos en las universidades.

–¿De qué tipo? –El de considerar que en las elecciones internas el voto de un estudiante vale lo mismo que el del profesor.

–¿Considera, como el Presidente, que el de la universidad es un modelo excluyente? –Yo pudiera decir «No entran los ricos a las universidades públicas, sólo los pobres».

Eso sería igual de estúpido y absurdo que decir que sólo entran los ricos, que es el modelo de ahorita, por cierto. En la Facultad de Ingeniería de la UCV me prestaron un estudio reciente que decía que en tres semestres no había entrado a la Escuela de Ingeniería Eléctrica un solo muchacho de liceos.

–¿Eso es responsabilidad de quién? ¿Del sistema de ingreso? ¿De la preparación de en los liceos? –Del sistema de ingreso.

–¿Hay conflicto entre la masificación de la educación universitaria y la calidad? –No necesariamente. Eso es un falso conflicto. Pero, como en la salud, en la educación no se puede hablar de calidad si no llega a todos. Puedes tener unos médicos que hacen un exitoso trasplante de cerebro al año, mientras la población muere de disentería.

–En democracia debería haber para todos. –Con recursos finitos hay que trabajar con las prioridades.

–¿La educación es una prioridad para el Gobierno? –Sí, definitivamente.

El Nacional, 20 de noviembre de 2011, El Nacional, Siete Días / 3

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