El Käi CS-2 afrontará el desierto de Atacama transformando la luz solar en energía

Elsa Pilato / Departamento de Información y Medios USB.-

El Käi CS-2, vehículo propulsado por energía solar diseñado y construido por estudiantes de la Universidad Simón Bolívar, competirá del 15 al 19 de noviembre en la Carrera Solar Atacama, categoría Desafío Solar, que recorrerá 2.286,3 kilómetros del desierto ubicado al norte de Chile y considerado el más árido del mundo.

El Equipo USB Solar presentó el Käi CS-2, cuyo nombre proviene de la lengua Wayúu, en la que Käi significa Dios Sol, y que es el segundo prototipo desarrollado por la agrupación estudiantil fundada en 2005.

Carlos Mata, presidente de USB Solar, informó que el Käi CS-2 se medirá con otros siete vehículos, seis de equipos chilenos y uno proveniente de la India, en el recorrido que los llevará en cuatro etapas desde Humberstone hasta Antofagasta y que tendrá a un solo ganador. “Los cuatro pilotos de nuestra agrupación se turnarán para manejar el vehículo, ninguno puede hacerlo por más de 60 minutos, tomando en cuenta que las condiciones son difíciles, al interior del habitáculo del piloto la temperatura puede llegar a 40 grados centígrados”.

El equipo uesebista, conformado por una veintena de personas entre estudiantes y profesores asesores, partirá la próxima semana a Chile. “Estamos afinando los detalles de logística para el traslado del carro, así como los trámites con Cadivi”.

Más control y eficiencia

Dos años de trabajo le tomó a la agrupación el diseño y construcción del carro solar. Del prototipo pionero, el Araguaney CS-1 ,  primer carro solar desarrollado en Venezuela,  reutilizaron las celdas solares y las baterías, lo cual supuso un ahorro de 30 mil dólares en el presupuesto, indicó Mata.

Anthony Verdesca, director de Electrónica de USB Solar, explicó que con respecto a su antecesor el Käi CS-2 redujo sus dimensiones: mide 3,2 metros de largo, 1,2 de ancho y 1,08 de altura, mientras que el Araguaney tenía 6 metros de largo, 1,5 de ancho y 0,8 de alto. El peso es de 120 kilogramos sin piloto y la velocidad que puede alcanzar de 60 kilómetros por hora.

El área de las celdas solares es menor, pero eso de ningún modo significa que sea menos eficiente. La adecuación de los componentes eléctricos (celdas solares, motor y su controlador, baterías) y el diseño aerodinámico influyen en una mayor eficiencia en el aprovechamiento de la energía solar que capta el vehículo.

Verdesca detalló que el Käi CS-2 cuenta entre sus innovaciones con mejoramientos en la suspensión y en los frenos, que son frenos hidráulicos de bicicleta de un peso 70 por ciento menor con respecto a los de moto que usó el Araguaney. Además, el piloto cuenta con más espacio y comodidad dentro del habitáculo.

Uno de los componentes más importantes del carro solar es el MPPT (Maximum power point tracking), cuyo diseño fue desarrollado en un trabajo de grado. “Es el módulo que se encarga de convertir la energía obtenida de las celdas solares en una energía con una corriente y voltaje nominal, para que pueda ser usada por todos los sistemas eléctricos del vehículo”.

Búsqueda de la excelencia

El profesor Rafael Escalona, vicerrector académico de la USB, dio las palabras de apertura de la presentación del carro solar que se efectuó en el Conjunto de Auditorios. “Es extremadamente meritorio que en las actuales condiciones del país y de la Universidad ustedes hayan podido concretar este sueño, es un milagro. Ustedes encarnan los valores de la Universidad Simón Bolívar, sobre todo el valor fundacional: la búsqueda de la excelencia, que supone el aprovechamiento óptimo de los medios a disposición”.

Gerardo Fernández, presidente de Funindes USB y del Parque Tecnológico Sartenejas y quien fue el profesor fundador de USB Solar en 2005, realizó un recuento de los orígenes de la agrupación y de la participación del Araguaney en una competencia en Australia (2007) donde fue el único vehículo latinoamericano en concurrir.

De esta experiencia, Fernández rescató un aprendizaje fundamental: “La falla principal que tuvimos en esa ocasión fue logística (transporte del equipo y del carro, alimentación, viajes, alojamiento), no fue técnica. Debemos poner mucho énfasis en la parte logística porque ahí puede estar la diferencia entre ganar o perder la carrera”.

Igualmente, Fernández valoró los productos menos tangibles, pero fundamentales, dejados por el proyecto del Käi CS-2: la formación y las capacidades que han desarrollado los estudiantes en las áreas técnica, gerencial y administrativa. “Este será probablemente el mejor y más interesante proyecto de su vida”.

USB Solar entregó reconocimientos a las empresas patrocinantes, a la Asociación de Egresados de la USB, la Fundación de Investigación y Desarrollo (Funindes USB), profesores asesores y colaboradores del proyecto.

Fotos: Javier Zamora

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