Inaugurada exposición Decálogos de la Justicia en la Biblioteca

Sonia Sgambatti, abogada, exmagistrada del Tribunal Supremo de Justicia y de la Magistratura.

Sonia Sgambatti, abogada, exmagistrada del Tribunal Supremo de Justicia y de la Magistratura, autora de los Decálogos de la Justicia.

Lisbeth Bernal / Departamento de Información y Medios USB.-

Ayer fue inaugurada, en la Sala de Conferencias Rosario Horowitz de la Biblioteca, la exposición Decálogos de la Justicia, muestra que comprende el Decálogo del Juez, Decálogo del Ministerio Público, Decálogo del Defensor Público y Decálogo del Abogado, escritos por Sonia Sgambatti, abogada, exmagistrada del Tribunal Supremo de Justicia y de la Magistratura.

En la cita, la directora de la Biblioteca, Myriam Araujo, le agradeció a la exmagistrada, la muestra de los cuatro decálogos donados, expresando que ha sido muy oportuna dada la situación que atraviesa el país.

Según la profesora Araujo, esta exposición, organizada en el marco del Programa de La Magia del Arte de la Biblioteca, ayuda a la universidad a cumplir con una de sus principales tareas: formar a los estudiantes sobre el deber ser, valores y principios.

Durante este acto inaugural, la doctora Sgambatti, también le agradeció a la USB y especialmente a Myriam Araujo y Margarita Ferreira, por hacer posible esta exposición, concebida para “exaltar, enaltecer y sensibilizar a la ciudadanía, los valores morales y espirituales”.  

Luego de leer cada decálogo, Sgambatti reflexionó sobre el estado de la justicia, el cual se encuentra en su opinión, resquebrajado. Mencionó la detención de la jueza Afiuni como punto de quiebre que “marcó la evidente decadencia del orden jurídico”.

La destacada abogada concluyó que en Venezuela no hay estado de derecho. “Estamos preocupados y aterrados por el futuro de la patria”, dijo.

La abogada también aprovecho la ocasión para compartir recuerdos vividos en la USB cuando se creó, en el campus de Sartenejas, el primer museo criminológico del país para hacer prevención del delito y evitar la exacerbada delincuencia que se ve hoy en día. La iniciativa desarrollada cuando fue viceministra de justicia, se concretó en 1986.

Además de esta muestra, la exmagistrada donó un grupo de libros que ya ha sido procesado por la Biblioteca. Las obras abarcan diversos temas como medicina legal, el aborto, el decálogo de justicia, poemarios, el Museo Criminológico, entre otros que, según palabras de la directora de la Biblioteca, contribuyen a fortalecer el acervo documental de la institución.

Sonia Sgambatti tiene doctorados en Derecho y Ciencias Penales, así como una maestría en Derecho Penal, es profesora titular de la UCV, y autora de varios libros, poemas, himnos y canciones.

A continuación extractos de los Decálogos de la Justicia.

Decálogo del Fiscal del Ministerio Público: “Velar por la correcta Administración de Justicia es una delicada labor asignada a funcionarios de incuestionable moralidad que con su ecuanimidad, su diligencia y su permanente celo en el ejercicio de sus funciones, propicien en la comunidad un estado de seguridad y confianza en la magnanimidad de la ley que los asiste. Es en el Fiscal del Ministerio Público y en su amor por la Justicia donde nuestra concepción judicial encuentra la cuarta esquina cardinal –junto con el Defensor Público, el Juez y el Abogado- para mantener inequívoco y limpio el diáfano cielo de la equidad”.

Decálogo del Abogado: “Consagrado al noble y enaltecedor ejercicio del Derecho, el abogado tiene sobre si la responsabilidad de acercar al hombre a la fuente de sabiduría donde germinan los ideales de paz y Justicia, allí donde, cual dique de contención, se canaliza la competencia de disimiles y encontradas fuerzas en el equilibrio necesario a toda convivencia humana. En su afán de servir a la Justicia, el profesional del Derecho despliega un complejo abanico de funciones que hacen de él punto de referencia constante e insoslayable dentro del desenvolvimiento de la colectividad”.

En este decálogo, posteriormente incluye breves reflexiones acerca del espíritu de lucha, la honestidad, la firmeza, el respeto, la capacitación, la ponderación, la ética, la eficacia, la innovación y la independencia.

Decálogo del Juez: “Un tenaz espíritu de conquistar el bien colectivo ha signado los esfuerzos del hombre en su devenir. Para lograr esa inefable armonía, el hombre ha construido el concepto de Justicia, y él mismo se ha erigido convencionalmente para administrarla. Ciertamente es difícil impartirla. Sólo un excepcional amor por la paz y la seguridad social nos anima a continuar de pie. Difícil, porque entre el ideal de Justicia, las leyes y el bien común está un hombre: el Juez, ser humano sometido a las presiones del oficio y de los intereses, por lo que se hace necesario un código de ética que los asista en su labor”.

En ese código, Sgambatti propone incluir los siguientes valores: justicia, probidad, capacitación, autonomía, objetividad, equidad, dignidad, firmeza, serenidad y criterio.

Decálogo del Defensor Público de Presos: “En la escala jerárquica de la Administración de la Justicia, la del Defensor Público de Presos es la menos valorada y, no obstante, es de las más exigentes. Esta desigualdad se compensa en la íntima persuasión de ejercer una de las funciones en el Derecho que van estrechamente ligadas al ideal de Justicia y a la propia condición humana: la defensa. Las pocas compensaciones que de ellas se derivan, permiten decantar al apasionado profesional del perseguidor de lucros o éxitos, que tanto ha menguado al abogado en los últimos decenios. Conocedora de este exigente oficio, propongo a los Defensores Públicos de Presos una serie de normas éticas”.

Entre esas normas menciona: honestidad, solidaridad, diligencia, voluntad, capacitación, perseverancia, optimismo, lucidez, equilibrio y autenticidad.

Fotos: Javier Zamora

 

 
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