Profesores premiados en el Aniversario 47 de la USB

Los galardonados, profesores Emilse Aponte, Paulo Teixeira, Orlando Pelliccioni, Sabrina Di Scipio y Oscar González.

Se entregaron Premios a la Destacada Labor Docente 2015 / 2016 y a las Mejores Innovaciones en la Enseñanza Mediada por Tecnologías de Información o Comunicación 2016

Elsa Pilato / Departamento de Información y Medios USB.-

Los profesores Oscar González, Orlando Pelliccioni, Sabrina Di Scipio y Paulo Texeira fueron distinguidos con el Premio a la Destacada Labor Docente 2015/2016, y la profesora Emilse Aponte con el Premio Bienal a las Mejores Innovaciones en la Enseñanza Mediada por Tecnologías de Información o Comunicación, edición 2016, en el acto central por el 47 Aniversario del inicio de actividades académicas de la USB.

En el acto celebrado el jueves 19 de enero en el Paraninfo de la Casa Rectoral, el rector Enrique Planchart destacó la importancia de reconocer la labor desempeñada por los profesores. “La Universidad son sus profesores, lo diré siempre, porque en cualquier universidad prestigiosa del mundo, son los profesores destacados quienes son reconocidos en cualquier lugar, nadie se acuerda del decano o del rector, sino de los profesores. La universidad la hace el profesor que tiene y transmite el conocimiento, no puede existir sin él. Hoy reconocemos la vida y el alma de la universidad que es el profesor”.

El jurado del Premio a la Destacada Labor Docente estuvo integrado por los profesores Rubén Darío Jaimes, Luis Gerardo Mármol, Renzo Boccardo, Nieves Canudas, María de la Fe López y Ángela Chicani, quienes evaluaron las postulaciones de acuerdo con las bases establecidas por el Vicerrectorado Académico y que incluyen la evaluación de indicadores como el número de cursos dictados, número de estudiantes atendidos, rendimiento estudiantil, producción de material de apoyo, número de tesistas y pasantes atendidos, entre otros.

El rector Enrique Planchart, la vicerrectora administrativa y académica (E) Mariella Azzato, el secretario Cristián Puig, y el director de la Sede del Litoral, Alberto Armengol, presidieron el acto.

En nombre del jurado, el profesor Jaimes expresó que los docentes de la División de Ciencias Físicas y Matemáticas, Oscar González, en la categoría Titular, Orlando Pelliccioni, en la categoría Asociado, y Sabrina Di Scipio y Paulo Texeira, en la categoría Agregado, son merecedores del premio y sus postulaciones reflejan que en la Simón Bolívar aún existe gente que “sigue creyendo en la academia, en el trabajo y que la excelencia es uno de nuestros valores más importantes”.

En cuanto al Premio Bienal a las Mejores Innovaciones en la Enseñanza Mediada por Tecnologías de Información o Comunicación, la profesora Mariella Azzato, vicerrectora administrativa y académica (encargada), leyó el veredicto del jurado integrado por las profesoras Aura Troconis y Carolina Rodríguez, quienes consideraron excelente y como merecedor del galardón al producto Sistema Automatizado para la Identificación y Evaluación de Destrezas Intelectuales Sapiens, presentado por la profesora Emilse Aponte, adscrita al Departamento de Formación General y Ciencias Básicas. “Es un trabajo meticuloso y representa una herramienta útil para el proceso de formación educativa”.

Cultura del cambio e innovación

La profesora Mariella Azzato señaló que desde su primera edición, el 19 de enero de 1996, el Premio a la Destacada Labor Docente, ha distinguido a 243 profesores, mientras que el Premio Bienal a las Mejores Innovaciones en la Enseñanza Mediada por Tecnologías de Información o Comunicación, ha sido otorgado en ocho oportunidades desde 2005, “a profesores que han apostado por repensar la gestión académica a partir de la oportunidad tecnológica. Ambos reconocimientos son solo una muestra de la importancia que tiene para la Universidad Simón Bolívar, promover y mantener la calidad en el desarrollo profesoral visto desde distintas dimensiones, la formación, el desempeño en aras del interés institucional, la motivación, la promoción académica vinculada a una política de evaluación que finalmente configura el profesionalismo y compromiso de toda nuestra comunidad profesoral”.

Azzato se refirió a los desafíos que se le presentan a la USB como institución de educación superior de acuerdo con las aproximaciones para los próximos cinco años recogidas en el informe realizado por The New Media Consortium y Educause Learning Initiative, y que servirían de guía “para planificar a corto, mediano y largo plazo los cambios y actualizaciones que deben darse en la educación superior, para que exista una verdadera conexión entre las demandas de la economía del siglo XXI y la preparación que debe tener el graduado cuando termina la Universidad”.

En el contexto de transformación de largo alcance que viene experimentando la educación, explicó, “las clases tradicionales comienzan a parecerse más al ambiente de trabajo real donde se propicia, no solo la interacción entre pares, que puede darse en ambientes formales e informales, sino la resolución de problemas interdisciplinarios a partir del intercambio que se produce con expertos conocidos o no, en las distintas redes sociales”.

Uno de los aspectos fundamentales desde esta perspectiva es el ancho de banda, la provisión de la mejor conectividad que garantice el acceso en tiempo real de cualquier contenido abierto. “Se espera, que en el plazo de un año o menos, las instituciones de educación superior adopten de manera exponencial las tendencias de ‘trae tu propio dispositivo’ o (Bring your own device). Esto quiere decir que el profesor ya no debe preocuparse por permitir o no el uso de dispositivos en el aula, muy por el contrario, se ocupará más bien de integrarlos en las dinámicas de clase al aprovechar la versatilidad del recurso. Así que los profesores buscaremos nuevas formas para entregar los contenidos y evaluar el aprendizaje obtenido dentro y fuera del aula”.

Para Azzato, “se trata entonces de valorar el protagonismo del profesor versus la responsabilidad activa del estudiante en la construcción del conocimiento significativo”.

“La autonomía agoniza, pero sigue acechando”

El profesor Oscar González habló en nombre de los premiados y expresó que desde 1996 cuando se entregó por primera vez el Premio a la Destacada Labor Docente, la situación del país e institucional ha empeorado. “Ese año aún estábamos celebrando el decreto de Autonomía otorgado en 1995, y hoy en 2017 estamos preocupados por las camisas de fuerza de todo tipo que van colocando cada vez con menos recato y más autoritarismo a la labor fundamental de las universidades. La autonomía universitaria está ahí herida de muerte, agoniza, pero también acecha, porque la autonomía seguirá viva, así sea clandestinamente, mientras el conocimiento exista, mientras el conocimiento se genere, se regenere y se divulgue”.

Rememoró cuando en 1996 le correspondió ser premiado por primera vez, en aquella ocasión como profesor Asistente, junto a 20 colegas de todas las divisiones, y las expectativas y posibilidades de crecimiento profesional y personal que brindaban la USB y el país. “Hoy, en la edición número 22 del Premio, el escenario nacional, institucional e individual para el desempeño del personal académico universitario no puede ser más adverso y hasta desolador. Llama la atención que solo sean reconocidos 4 miembros del personal académico de un total de 26 premios disponibles en todas las divisiones y categorías. Debemos preguntarnos y reflexionar, ¿por qué no hay postulaciones, se trata de indiferencia de los profesores, de desidia y falta de promoción y convocatoria por parte de los departamentos y coordinaciones para favorecer a tiempo la postulaciones, es acaso percibido como intrascendente el reconocimiento de la labor docente, es despreciable el monto en metálico del premio, o es que no tenemos profesores meritorios en docencia?”

La tragedia del país, en opinión de González, “se hace cotidiana y se refleja en lo institucional” con las renuncias de profesores, muchos de los cuales emigran buscando mejores condiciones de vida. “Hace tiempo dejé de juzgar a quién se va y quién se queda; en todo caso, desde la perspectiva del ejercicio docente, mientras estemos aquí debemos hacer que nuestro entorno más cercano, aquel sobre el cual podemos incidir más directamente, sea lo más agradable posible, lo más parecido posible a lo que concebimos como el deber ser. Debemos buscar elementos de apoyo racional, intelectual, emocional y existencial que nos retroalimenten positivamente”.

Para González, actual decano de Extensión, “la responsabilidad de construcción de hábitos de convivencia favorables en lo cercano, en lo rutinariamente tangible y a nuestro alcance, es mayor en quienes nos encontramos en posiciones de dirección y liderazgo. El ejemplo es esencial, en contextos tan adversos como el actual, es más fácil mantener posiciones y actitudes positivas y esperanzadoras cuando se aprecia el espíritu de lucha e indoblegable de quienes nos aventajan en edad, así como también cuando se aprecia en nuestra Universidad, trimestre tras trimestre, como una mina inagotable, a estudiantes con elevada motivación por el conocimiento, la superación, el logro y el bien común. Es motivador y nos proporciona la perspectiva histórica que nos lleva a pensar que todas las adversidades son pasajeras; y también desde esa perspectiva histórica considero que el ejercicio de la profesión docente será reconocido más temprano que tarde como un acto heroico de alto impacto, una actividad esencial para el rescate de los valores de una sociedad democrática y solidaria”.

 

Fotos: Cindy Anselmi

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