Conferencia Uso de bombas lacrimógenas en Venezuela, consecuencias éticas y de sostenibilidad

El viernes 1 de junio se ofrecerá la conferencia Uso de bombas lacrimógenas en Venezuela, a cargo de Mónica Krauter, profesora del Departamento de Procesos y Sistemas, quien recientemente defendió su tesis doctoral sobre la base de este tema, bajo la tutoría de Daniel Varnagy, profesor del Departamento de Ciencias Económicas y Administrativas.

Mónica Krauter hablará de los hallazgos científicos acerca del uso de las bombas lacrimógenas en las manifestaciones que se han desarrollado en el país, así como de sus consecuencias sobre la ética y sostenibilidad de dichas acciones.

El resumen de la tesis doctoral explica que “los gases lacrimógenos son armas químicas utilizadas por los cuerpos policiales y de seguridad para controlar o disolver manifestaciones multitudinarias que se tornaron violentas (Schep et al, 2015). En 1993, Venezuela firma la Convención sobre la Prohibición del Desarrollo, la Producción, el Almacenamiento y Uso de Armas Químicas y sobre su Destrucción, la cual entra en vigencia el 29 de abril de 1997, ampliando así el Protocolo de Ginebra de 1925, donde se establece que las bombas lacrimógenas son un tipo de arma química no letal en la categoría de ‘agente lacrimógeno’ (OPAC, 2005). Según el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social: ‘En la primera semana de febrero de 2014 se iniciaron en Venezuela protestas pacíficas realizadas principalmente por estudiantes universitarios, activistas de partidos políticos y miembros de la sociedad civil en rechazo a la falta de derechos humanos, económicos y sociales’ (OVCS, 2014). En enero de 2017 se incrementa el descontento social por factores como: escasez de alimentos y medicinas, ruptura del orden democrático, inflación, vulneración de los derechos humanos y políticos, corrupción y ausencia de respuesta a las demandas ciudadanas, dichas protestas fueron fuertemente reprimidas por los cuerpos de seguridad como la Guardia Nacional Bolivariana y Policía Nacional Bolivariana utilizando principalmente bombas lacrimógenas, con un saldo lamentable que suma desde abril de 2014 hasta julio de 2017 un total de 164 personas fallecidas, 2.878 heridos y 7.017 detenidos (Provea, 2017)”.

“A pesar de que Venezuela ha firmado y ratificado tratados internacionales como la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Protocolo de Ginebra, los compromisos relativos al Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 y posee un marco legal que garantiza derechos tanto humanos como ambientales, los mismos no han sido efectivos para controlar la represión contra quienes manifiestan, razón por la cual el presente proyecto propuso una metodología que procuró demostrar la relevancia de la integración de la ética a la praxis del desarrollo sostenible, obteniéndose que el uso de bombas lacrimógenas por parte de los cuerpos de seguridad para el control de manifestaciones públicas en el Municipio Chacao de Caracas, Venezuela, durante el período comprendido entre abril de 2014 y julio de 2017, fue indebido, según el marco legal nacional e internacional vigente y generó impactos negativos en todos los aspectos ambientales de las dimensiones del desarrollo sostenible. Asimismo se demostró que no se respetó la vida, no se hizo el bien, no se evitó el mal, no se respetó la dignidad humana, no se practicó la solidaridad, no se procuró la paz y tampoco se evitó la violencia, concluyéndose que su uso no fue ético, es decir, no fue respetuoso, honesto y responsable. Finalmente plantea la necesidad de incorporar el comportamiento ético en la praxis hacia el desarrollo humano sostenible”.

La conferencia será en la Sala Rosario Horowitz de la Biblioteca, a las 9:30 de la mañana.

Foto: verdelatierra.com

 

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