MECE, una propuesta ampliada de ingreso y prosecución estudiantil

Usando la tecnología surge un mecanismo que busca garantizar el éxito de los estudiantes

Soraya Villarreal / Departamento de Información y Medios USB.-

La propuesta de la USB dirigida a quienes aspiran cursar estudios en esta universidad va más allá de ofrecerles un cupo, abarca toda una línea de seguimiento y acompañamiento a los estudiantes para garantizar su prosecución hasta completar su carrera, cualquiera sea la que elija en alguna de sus dos sedes.

Esa fue parte de la explicación que se dio en el conversatorio sobre el Mecanismo para el Empoderamiento de Competencias Educativas, MECE, y su vinculación con los programas de la USB, donde además se expuso que esta es la forma que tiene la Simón Bolívar de responder adecuadamente a la situación que se evidencia en el bajo rendimiento de los estudiantes de bachillerato.

Se trata de un mecanismo que pone a disposición de los aspirantes un conjunto seleccionado de recursos, instrumentos, medios y estrategias con información y herramientas dirigidas a incrementar las posibilidades de éxito académico de los estudiantes hasta completar su carrera, con la finalidad de que cada uno autogestione su formación, se empodere del conocimiento y mejore su formación a través de los materiales disponibles en el portal web institucional.

Conciencia y autogestión del conocimiento

Este mecanismo está fundamentado en el interés, la conciencia y la autogestión del bachiller o de quien esté próximo a serlo, por actuar y potenciar su propia formación.

Minaya Villasana, coordinadora de MECE-USB.

Se trata de una invitación que está haciendo la USB a todo aquel que aspira a continuar estudios universitarios, para que participe en un proceso de preparación, completación y reforzamiento de su instrucción académica y de sus competencias, así como de orientación para el mejor desempeño y para la identificación de su vocación profesional u ocupacional de acuerdo con sus destrezas particulares, aptitudes e inclinaciones de estudio o de ejercicio en determinada actividad.

Pero la invitación de la Universidad no concluye con el llamado a los aspirantes para participar en el proceso, sino que va más allá, al recomendar una ubicación en un nivel de formación en una carrera universitaria o en la USB, en un programa de formación en oficios de acuerdo a la oferta de la institución –ciclo básico universitario, preuniversitario, instrucción en un oficio certificado por extensión– a quienes concluyan las fases anteriores y en conformidad con los resultados obtenidos en los instrumentos de diagnóstico.

Las exposiciones las hicieron los encargados de cada uno de los tres módulos que conforman el mecanismo: Prepárate, Conócete y Ubícate, y de su coordinadora, Minaya Villasana, profesora del Departamento de Cómputo Científico y Estadística.

Empoderarse del conocimiento

Cristian Álvarez, quien forma parte del equipo de diseño del MECE, específicamente del módulo Prepárate, explicó que la propuesta de la Universidad es educar desde que el aspirante se registra en el sistema, dar orientación, atender de manera exclusiva a la formación integral de los jóvenes, sin olvidar los principios rectores que rigen a esta casa de estudios, como búsqueda de la excelencia, equidad y calidad.

Álvarez expuso que el mecanismo no solo está disponible para que el aspirante ingrese a la universidad, sino para empoderarse del conocimiento, y que pueda, más allá de responder a los autodiagnósticos que conseguirá en el sistema, responder como estudiante en cualquier universidad. “El mecanismo busca incentivar la voluntad de los jóvenes para conseguir, mediante el esfuerzo propio, la excelencia que se requiere para superar una carrera universitaria o un oficio y ser un profesional integral”.

El material que conforma el módulo Prepárate ha sido formulado y validado por los programas Igualdad de Oportunidades, Ciclo de Iniciación Universitaria y Estudios Libres, y ha sido potenciado con la idea de adaptarlo al MECE.

Libertad de elegir

En el módulo Conócete, donde han trabajado las psicólogas Adriana Mantilla y Gabriela Ortega de la Dirección de Desarrollo Estudiantil, ofrece la posibilidad de elegir libremente un camino ocupacional o profesional, lo que supone que el aspirante tenga conciencia de quién es, cuáles son sus características personales, teniendo como referencia el contexto sociocultural en el que se desenvuelve.

Esta parte del mecanismo presenta diversas actividades reflexivas y de autoconocimiento para que el aspirante pueda ir definiendo las decisiones en la construcción de su trayecto de vida, al tiempo que podrá complementar este proceso con la realización progresiva de descripciones de aptitudes, intereses y preferencias universitarias, así como la autoevaluación de rasgos de personalidad y el análisis de materias y actividades complementarias.

Autoevaluarse y hacer diagnósticos

Ubícate es el módulo donde el aspirante visualiza qué aspectos de su formación debe reforzar en términos de competencias educativas; contiene instrumentos de diagnóstico y autoevaluación que tienen como fin informarlo y orientarlo para llevar a cabo el proceso de preparación.

Una vez autoevaluado, el aspirante podrá obtener recomendaciones específicas acerca de las áreas de conocimiento que debe compensar y fortalecer.

Al final, estará la invitación para el ingreso en la Universidad, ofreciendo como alternativa una ruta personal que puede conducir al bachiller a ingresar a una carrera técnica, a una carrera de licenciatura, a una de las carreras de ingeniería, o a una de las equivalentes a estas (como Arquitectura y Urbanismo), o la invitación para formarse y aprender un oficio.

Una vez culminado este último módulo, el aspirante podrá encontrar la relación con todo lo que ha realizado desde el inicio en el módulo Prepárate y en el módulo Conócete: un conjunto de prácticas, actividades y reflexiones que al vincularse configuran un proceso de empoderamiento que le permitirá apropiarse de distintas herramientas e interacciones para construir una decisión vocacional y ocupacional más personal, precisa y clara, y potenciando la preparación para la formación académica que va a emprender.

Mariella Azzato, vicerrectora administrativa encargada.

Entender la misión social de la universidad venezolana

Las palabras de la vicerrectora administrativa encargada, Mariella Azzato, estuvieron orientadas hacia la importancia del desarrollo de la tecnología puesto al servicio del aprendizaje, y que a la luz del nuevo proceso de asignación de estudiantes a las universidades, el cual es administrado por la Opsu, la Universidad venezolana debe tener una respuesta a las características de los nuevos jóvenes que ingresan. “Se debe entender que ya no es un problema trabajar con la virtualidad, pues la tecnología está haciendo todo lo posible porque la Universidad del futuro esté fuera de la propia universidad”.

Por otro lado, dijo, “estamos enfrentando dos fenómenos, que son la realidad de un país que se cae a pedazos y la otra, la obligatoriedad de la universidad de enmarcarse en el siglo XXI, con todo lo que eso significa desde el punto de vista tecnológico. Hoy, la Universidad no puede ser la misma de hace 20 años”.

Para Azzato, la Universidad, y especialmente la USB, debe escuchar a la sociedad y responder a una realidad de país con criterio basado en tecnologías y pensando en los estudiantes, no solo en los que tienen la oportunidad de ser asignados, sino en los que quedan relegados por el Sistema Nacional de Ingreso, y en los que no están preparados para avanzar y concluir una carrera universitaria.

Los ponentes coincidieron en hacer una invitación a personas y unidades interesadas en contribuir con el MECE a que contacten a la Comisión Permanente para el Empoderamiento, Ingreso y Fortalecimiento de las Competencias Educativas, a través del correo electrónico mece@usb.ve, y que sigan las redes sociales: en Twitter: @MECEUSB, en Instagram: mece_usb.

Fotos: Javier Perozo

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