Declaración de Córdoba influyó en las luchas estudiantiles contra las dictaduras

Elsa Pilato / Departamento de Información y Medios USB.-

La inquietud insurgente de los estudiantes argentinos que condujo a la Declaración de Córdoba hace 100 años, tuvo resonancia en la Generación de 1928, así como hoy también es considerada pertinente para los jóvenes universitarios venezolanos.

En la USB se realizaron actividades, organizadas por el Departamento de Lengua y Literatura, para celebrar el centenario de la Declaración de Córdoba, evento que marcó un antes y un después en la vida de las universidades latinoamericanas, pues se dio inicio a una serie de reformas que reconfiguró el panorama de la educación universitaria en la región.

El profesor Gustavo Salcedo, especialista en historia internacional, relató que el propio Rómulo Betancourt reconoció la influencia de la Declaración de Córdoba en la generación estudiantil de 1928 que se oponía a la dictadura gomecista. “Bajo ese influjo decidieron organizar la Semana del Estudiante, después de la cual, el régimen arremetió encarcelando a los principales oradores de los actos que tuvieron lugar durante esa semana. Fueron presos Betancourt, Pío Tamayo, Jóvito Villalba, entre otros. La mayoría de estudiantes se entregaron también en solidaridad con los líderes. Por las manifestaciones que siguieron, el régimen de Gómez se vio obligado a dejarlos en libertad, y de inmediato empezaron a conspirar para derrocar al dictador por la fuerza”, dijo en una de las actividades dedicadas a analizar el activismo estudiantil en 1918, 1928 y 2018.

Gustavo Salcedo, profesor de la USB.

Salcedo destacó la valentía de los estudiantes del 28, cuya agenda trascendía el ámbito universitario. “No temían dar la vida por la libertad”.

La de 1928 fue una generación integrada por periodistas, políticos, escritores, gente que creó y construyó, dijo.  “Los estudiantes de Córdoba se desenvolvieron en un contexto democrático, en Argentina ya existían los partidos políticos modernos. No era el caso de Venezuela, vivíamos en el oscurantismo autoritario. Lo central para los estudiantes era democratizar el país. Lo más importante de Córdoba, según Betancourt, fue que logró el desplazamiento del estudiantado del aula a la plaza pública, donde se convirtió en factor de vanguardia en las luchas políticas nacionales y continentales. El proceso de Córdoba fue tomado como un ejemplo táctico para la lucha estudiantil venezolana por cambiar políticamente el país, así lo manifestó Betancourt”.

Aunque la prioridad de los estudiantes de 1928 era lograr la democracia, la agenda universitaria no fue ignorada por esta generación. “Cuando esta generación llegó al poder mediante el golpe de estado de 1945, restableciendo la democracia, Luis Beltrán Prieto Figueroa fue nombrado ministro de Educación; en la ley de educación promulgada en 1947 se reflejó la agenda de Córdoba, se restableció la autonomía universitaria que había sido abolida por Antonio Guzmán Blanco. Luego, Marcos Pérez Jiménez volvió a acabar con la autonomía, para que después Edgar Sanabria la restituyera con la Ley de Universidades en 1958”.

Lucha por la libertad

Gabriel Valdez, estudiante de Ingeniería de Producción y representante estudiantil ante el Consejo Directivo, manifestó el sentir de los estudiantes en el presente. “La Declaración de Córdoba tiene hoy más vigencia que nunca, quizás no en toda América Latina, pero sí para nosotros en Venezuela”.

Gabriel Valdez, estudiante de la USB.

Para el estudiante, el cogobierno universitario y los beneficios estudiantiles se alcanzaron con lucha y sacrificio, y en la actualidad estos logros están en peligro. “Hoy vemos en nuestra universidad como una persona que no es miembro de la comunidad universitaria, ocupa un cargo en el equipo rectoral. Su nombramiento puede que sea legal, aunque hubo irregularidades y existe una demanda en el TSJ contra el proceso de su designación, pero no es legítimo. Nos toca entender que más que la razón de ser, los estudiantes tenemos que ser el motor para no permitir que agentes externos tomen por nosotros decisiones e impidan a la universidad su misión de búsqueda de la verdad, de hacer ciencia y de formar ciudadanos libres. La lucha de los estudiantes venezolanos no es por ideología de derecha o izquierda, es por la libertad”.

En 1918 ya se hacía extensión

La profesora del Departamento de Lengua y Literatura, Carmen Affigne, quien organizó la actividad, destacó los principios de la Declaración de Córdoba en cuanto a la autonomía, cogobierno, libertad de cátedra, acceso no elitesco a la universidad, y lo paradójico que resultó en 1918 que con la Universidad Central de Venezuela cerrada, los estudiantes igualmente fueran protagonistas en contra de la dictadura.

En este sentido, Salcedo explicó que en el país los estudiantes no clamaban como en Córdoba por el derecho a ejercer la extensión universitaria, sino que ya la practicaban. “El país estaba golpeado por la gripe española, los estudiantes ayudaron a la población afectada”.

Ese año los estudiantes también realizaron una protesta provocadora al celebrar el cumpleaños del rey Alberto I de Bélgica; salieron a las callas e vitorear a Bélgica, Francia y Gran Bretaña, potencias que se oponían a Alemania. “Era una provocación política porque Gómez era proalemán, y por eso la protesta fue reprimida”.

Salcedo señaló que los sucesos de Córdoba se desarrollaron de abril a octubre de 1918, y fue un movimiento que se insertó en el clima mundial de postguerra, caracterizado por el reclamo de las masas por participar más activamente en la política.

Fotos: Javier Perozo


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