Obreros se paralizarán por falta de agua

Soraya Villarreal / Departamento de Información y Medios USB.-

Mariella Azzato, vicerrectora administrativa encargada, y Gabriel Mendoza, secretario general de Sutes.

En asamblea de trabajadores realizada esta mañana, los obreros de la USB, afiliados al Sindicato Único de Trabajadores de la Educación Superior, Sutes, decidieron paralizar las actividades, a partir de mañana miércoles, debido a la falta de agua que afecta de manera directa las condiciones en las que labora este personal.

Concluida la asamblea, los trabajadores se dirigieron a la Casa Rectoral donde fueron atendidos por la vicerrectora administrativa encargada, Mariella Azzato, quien escuchó los planteamientos hechos por varios obreros y por el secretario general de Sutes, Gabriel Mendoza, quien solicitó que se planteara en la próxima sesión del Consejo Directivo la grave situación por la que atraviesan los trabajadores por la falta de agua.

Ante el planteamiento de paralización de las labores del personal obrero, la vicerrectora solicitó una comunicación firmada por todos los trabajadores donde se expliquen las razones que obligan a este sector a no trabajar en sus funciones de limpieza, comedores, jardinería, mantenimiento, entre otros, a fin de elevarlas al Ministerio de Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología, para el debido conocimiento del ente gubernamental.

Desde hace 50 días la USB no recibe agua de Hidrocapital, lo que ha provocado una situación de insalubridad, especialmente en los sanitarios, y, en algunos casos, la suspensión de actividades.

Azzato explicó que la USB ha hecho todo lo que ha estado a su alcance para plantear ante los organismos competentes (Hidrocapital) la grave crisis que ha desatado la falta de agua, así como llevar al MEU los planteamientos del personal obrero sobre el desconocimiento de cláusulas de las Convenciones Colectivas y Normativa Laboral Interna, los cuales fueron planteados en las asambleas de trabajadores realizadas la semana pasada y que dieron inicio a conflicto de este sector.

Para la vicerrectora administrativa, la precariedad de las condiciones en las que están trabajando los obreros los ha convertido en unos héroes, pues han estado atendiendo los requerimientos de limpieza y aseo mediante operativos especiales y en las condiciones menos adecuadas, por no tener los implementos necesarios para realizar estas tareas (botas, guantes, tapabocas, desinfectantes, cloro, trapeadores, etc.).

Azzato insistió en que la USB no puede cesar sus funciones y debe permanecer abierta, sin que eso signifique poner en riesgo la salud de su personal, y explicó que el Consejo Directivo diseñó un plan estratégico de funcionamiento que minimice la presencia de personal en el campus, implementando el trabajo a distancia en áreas específicas.

Para esto, explicó, los supervisores de las áreas administrativas y personal obrero, deben acordar con sus supervisados el plan de trabajo que permita a la universidad seguir funcionando.

“Las autoridades rectorales esperaban informar sobre la situación del agua y el plan estratégico de funcionamiento durante la próxima semana cuando estuvieran los estudiantes y los profesores, sin embargo, este planteamiento de los obreros precipita la situación y pone en riesgo la marcha de la Universidad, toda vez que el transporte, la limpieza y las labores de los comedores dependen de este personal”.

Gabriel Mendoza explicó que Sutes aprobó la paralización del personal afiliado propuesta en la asamblea, la cual comenzará mañana miércoles; sin embargo, los choferes trabajarán parcialmente, en horario de 8:00 de la mañana a 4:00 de la tarde.

El secretario general reiteró que los trabajadores mantienen su rechazo a la falta de respuesta del MEU ante el desconocimiento de las convenciones colectivas y convenios internos, materializado con un instructivo unilateral que dejó sin efecto las tablas salariales, beneficios socioeconómicos de los trabajadores, así como uniformes e implementos de seguridad.

Fotos: Javier Perozo

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