Rector Planchart: “Está en peligro la existencia de la Universidad”

Elsa Pilato / Departamento de Información y Medios USB.-

Enrique Planchart, rector de la USB.

La Universidad Simón Bolívar está atravesando la peor crisis de su historia, una situación que compromete su funcionamiento como universidad pública del Estado venezolano, y pone en riesgo la propia existencia de la institución, pero tiene que hacer un esfuerzo por mantenerse abierta, porque “si cierra, muere, y será imposible recuperarla”, expresó el rector Enrique Planchart en una reunión informativa con estudiantes, profesores, empleados y obreros.

Para el Rector, la crisis de la USB no es fortuita, “ha sido inducida por el gobierno nacional, que no reconoce el valor de las universidades para el desarrollo del país”.

El gobierno, como administrador de los recursos del Estado, tiene la obligación de proveer los recursos necesarios para las universidades públicas, entre ellos las providencias estudiantiles, como transporte y comedores, “así se desprende del artículo 103 de la Constitución Nacional que establece la gratuidad de la educación hasta el pregrado universitario”.

Planchart indicó que la crisis actual del transporte y comedores tiene su origen en el presupuesto universitario. “El presupuesto universitario no existe. La Universidad hace un esfuerzo para realizar el Plan Operativo Anual (POA), que reúne todas las necesidades para garantizar el funcionamiento de la USB durante un año; esto se envía al gobierno a través del Ministerio de Educación Universitaria para que de acuerdo con la ley sea discutido en el Consejo Nacional de Universidades, pero en los últimos 19 años no se han discutido los presupuestos universitarios. Lo que ha pasado es que la Opsu, que depende del Ministerio, asigna a cada universidad lo que ellos quieren, y eso solo alcanza para subsistir, apenas para pagar sueldos de miseria”.

La deuda con las empresas que prestan el servicio de transporte es de 1.130 millones de bolívares. “Hemos enviado comunicaciones, hemos llamado por teléfono, y no nos responden. El viceministro Andrés Eloy Ruiz que antes respondía por teléfono, desde febrero no lo hace”, dijo Planchart.

El rector Planchart dijo que hoy es la crisis del transporte la que afecta a la USB, pero que también la institución ha padecido, como todo el país, crisis de agua y de electricidad, producto del colapso del Sistema Eléctrico Nacional. “Estas crisis continuarán porque el gobierno no busca solucionarlas. La USB ofreció sus conocimientos a Hidrocapital para la reparación de las bombas que suministran el agua, pero el Ministerio no nos respondió”.

El Rector resaltó que la Universidad no puede cerrar, “tiene que seguir abierta, es un enorme sacrificio para todos, lo sabemos. Este gobierno que se dice socialista ha hecho que el sistema universitario sea solo para un grupo de privilegiados, para quienes tengan transporte y puedan comer tres veces al día. Quedaremos con menos estudiantes y menos profesores, pero tenemos que seguir, porque lo contrario sería enterrar a la USB”.

En este sentido, la profesora Mariella Azzato, vicerrectora administrativa encargada, dijo que el gobierno convirtió “a una Universidad pública en una institución elitesca; una institución que ha sido ejemplo de gestión y administración de recursos públicos, se convierte en elitesca. Es el producto de veinte años de desinversión programada”.

Informó que desde enero de 2019 la USB no recibe auxilios financieros para providencias estudiantiles, solo está pagando sueldos y salarios.

Mariella Azzato, vicerrectora administrativa encargada de la USB.

El hecho de que el Ministerio no haya respondido las diligencias administrativas que la USB ha hecho para que transfieran los recursos para pagar la deuda de transporte, indica, de acuerdo con la Vicerrectora, que se trata “de un problema político, al Ministerio no le interesa la Universidad Simón Bolívar”.

Planchart dijo que las soluciones a la crisis no dependen solo de la USB, pero la Universidad sí puede buscar paliativos para sobrellevarla. “No nos quedamos de brazos cruzados. Por ejemplo, para la crisis de agua, habilitamos un pozo, y estamos explorando habilitar otros que nos harían menos dependientes del suministro de Hidrocapital”.

Por su parte, el secretario Cristián Puig, explicó las razones por las cuales se fijó la fecha del 21 de junio para la culminación del trimestre enero – marzo. “El Consejo Directivo analizó la propuesta de la comisión que encargó para evaluar la extensión del período. Consideró que con siete semanas adicionales era suficiente para cubrir el trimestre. Habrá asignaturas con condiciones especiales, y el Consejo Directivo está preparado para tomar decisiones al respecto. La fecha también considera la preparación de los cursos intensivos, y que el trimestre septiembre – diciembre se inicie más temprano”.

Cristian Puig, secretario de la USB.

Señaló que la Secretaría evaluará si es viable implementar la propuesta estudiantil de realizar la corrección de inscripción y retiro por Internet.

Transporte solo cubre 17% de la demanda

En condiciones normales la USB tendría a su disposición 105 unidades de transporte, la mayoría propiedad de empresas privadas, para atender a 81% de los miembros de la comunidad uesebista que dependen del transporte universitario para llegar a ambas sedes.

Con el plan de contingencia establecido por la Dirección de Servicios, solo es posible que estén habilitados 20 autobuses para Sartenejas, 8 de ellos de las empresas, y 5 para el Litoral, 3 de ellos de las contratistas.

El número de unidades disponibles solo alcanza para atender al 17% de la demanda de la USB, según la vicerrectora Azzato.

Además, informó Yulent Bravo, directora de Servicios, la cifra de autobuses operativos varía cada día, pues algunos sufren desperfectos o requieren mantenimiento que obligan a sacarlos de servicio.

Fotos: Javier Perozo

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