USB rechazó cuota presupuestaria asignada para 2021

En un comunicado, acordado por los miembros del Consejo Directivo, la Universidad Simón Bolívar manifestó su absoluto rechazo a la asignación de recursos reflejada en la cuota presupuestaria otorgada para el año 2021.

Advirtió que ante la situación de insuficiencia presupuestaria, “es indudable que a la Universidad Simón Bolívar, como al resto de universidades públicas nacionales, le será muy difícil seguir operando”.

La cuota asignada (Bs. 610.976.455.787,00), solamente permitirá cubrir un 0,4 % del Proyecto Operativo Anual 2021 (Bs.123.442.467.633.957,00) presentado ante el Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria. “Esta insuficiencia, agravada y sostenida durante más de diez años, se ha visto reflejada en la desmejora progresiva de sueldos y salarios de profesores, administrativos y obreros, en la casi nula inversión académica, y en la imposibilidad de mantener la infraestructura de la planta física y servicios básicos”.

El comunicado resalta que la cuota asignada y los montos establecidos por el Ministerio para providencias estudiantiles, becas, preparadurías y servicio de comedores, entre otros, “rayan en lo absurdo, al ser montos que no han variado en años y que han perdido todo valor por el proceso de hiperinflación que vive la economía del país”.

Desde el año 2010 hasta el 2019, la Universidad Simón Bolívar ha tenido una caída drástica de casi el 50% de su matrícula universitaria (49,08%), pasando de 10.095 a 5.140 estudiantes por falta de presupuesto universitario, “lo cual atenta contra el artículo 103 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, donde se establece la educación gratuita hasta el pregrado universitario”.

La situación de la Biblioteca es igualmente dramática y obligó a cerrarla en ambas sedes antes de la pandemia. “Tras diez años de presupuestos sustancialmente por debajo del 1%, si se compara con los montos recomendados para bibliotecas académicas latinoamericanas, la Biblioteca de la USB se vio obligada a cerrar sus puertas en Sartenejas desde octubre 2019, y en Camurí desde febrero 2020. Desde hace más de un lustro, el presupuesto no alcanza para comprar ni un solo libro ni suscribirse a una sola revista, en físico o digital.”

El comunicado también destaca la gravedad de la situación de los sueldos y salarios del personal. Un Profesor Titular a Tiempo Integral (ATI) devengaba en el año 2000 un salario promedio equivalente a 1.899,48 dólares mensuales, hoy es sólo de USD 3,06;  un Administrativo Nivel 14 (Tabulador 408) ganaba hace veinte años un equivalente aproximado a mil dólares (USD 1.129,83), en 2020 USD 2,08; un Obrero Grado 4, que recibía hace veinte años el equivalente aproximado de cuatrocientos dólares mensuales (USD 405,27), ha visto decaer su salario de manera dramática y sostenida hasta llegar este año a un poco más de un dólar (USD 1,12).

En cuanto a la Unidad de Laboratorios, encargada de operar, conservar y mantener las instalaciones, equipos e instrumentos con fines académicos, de investigación y de servicios, ha recibido en los últimos cuatro años una asignación presupuestaria por debajo de las necesidades reales. “Esto ha ocasionado el deterioro de los mismos, impactando directamente la adquisición, reparación, mantenimiento y actualización de los equipos existentes, así como también la compra de materiales e insumos”.

El comunicado fue aprobado por el Consejo Directivo en la sesión del 4 de noviembre pasado.

Lea el comunicado completo aquí.

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