Baja SAE USB afronta el reto de diseñar y construir un prototipo de tracción en las cuatro ruedas

Elsa Pilato / Departamento de Información y Medios USB.-

Por primera vez en la historia de más de 15 años de la agrupación, el equipo Baja SAE USB afronta el reto de diseñar, construir y competir con un prototipo todoterreno 4WD (tracción en las cuatro ruedas).

Después de año y medio de trabajo, Baja SAE USB logró terminar el diseño y se prepara para competir, en modalidad virtual, en la competencia internacional de SAE (Society of Automotive Engineers) que se realizará en abril.

Luis Silva, estudiante de Ingeniería de Materiales y presidente de la agrupación estudiantil, explicó que este proyecto representa un gran salto y novedad en cuanto a los desafíos de ingeniería para el equipo.  “A lo largo de su historia, Baja SAE USB diseñó, construyó y probó un prototipo todoterreno de tracción trasera. Cada año se hacían mejoras y ajustes para competir internacionalmente. Luego de la última competencia en Rochester (EEUU) en 2019, el equipo decidió enfocarse en diseñar un prototipo distinto”.

Esta decisión implicó comenzar un trabajo de documentación y aprendizaje, no solo para afrontar un diseño nunca antes realizado en la USB, sino para sentar bases sólidas de conocimiento y experiencia para las próximas generaciones del equipo. Por esta razón, Baja SAE USB ya había decidido no acudir a la competencia 2020, una pausa que implicaba dos años de trabajo en el nuevo prototipo.

Silva destacó que el diseño de un vehículo con tracción en las cuatro ruedas, “es un reto de ingeniería, es comenzar de cero, porque toda la geometría de la transmisión, así como la distribución de los espacios de los diferentes subsistemas del carro, cambian con respecto al prototipo de tracción trasera”.

Con el diseño del prototipo en CAD ya terminado, ahora el equipo está trabajando en la validación de ese diseño mediante simulaciones por computadoras usando software especializado. “En esta comprobación se modelan ciertas situaciones y se observa cuál es la respuesta del diseño ante estas”.

Además, el equipo está construyendo un banco de pruebas para validar físicamente los nuevos componentes del carro como la transmisión. Estas pruebas pueden dar garantía del buen funcionamiento de los componentes. “Este banco de pruebas nos daría muchos puntos en la competencia, pues básicamente estaríamos garantizando que el diseño va a funcionar y cumplir con su objetivo cuando el vehículo sea construido”.

El objetivo es construirlo

Debido a la pandemia, este año la competencia Baja SAE será en línea, del 10 al 18 de abril, con participación de equipos de India, Brasil, México, Canadá, EEUU y Venezuela.

Consistirá en la presentación del diseño, la presentación de ventas y el plan de negocios.

Silva destacó que el objetivo del equipo sigue siendo construir el carro y se han fijado como meta competir en 2022, si la pandemia permite que se realicen las pruebas presenciales. “Queremos empezar la construcción en 2021; sabemos que nos enfrentamos a mayores dificultades que hace dos años, pues se trata de un carro totalmente distinto y se necesitarán más materiales y más inversión de diseño. Por eso, siempre estamos en la búsqueda de patrocinio de empresas y personas, y de egresados que compartan nuestras actividades en las redes sociales”.

Aprendizaje en pandemia

Silva contó que adaptarse a la realidad de las limitaciones impuestas por la pandemia ha sido sumamente difícil.

Tuvieron que afrontar la desmotivación del equipo, el retiro de miembros, la mudanza forzada de otros al interior y la adaptación a una forma distinta de llevar el proyecto a como estaban acostumbrados. “Llegamos a un punto crítico donde no estábamos trabajando. Hubo un cambio de junta directiva y ahí empezamos a hablar para organizarnos. Junto con mi compañera Eugenia Valladares comenzamos a motivar a los miembros y a evaluar qué nos faltaba por hacer. Fue un golpe duro, pero encontramos de nuevo la motivación y entendimos que esta era una nueva realidad y que teníamos que adaptarnos a como diera lugar”.

Aun así los primeros meses de la “nueva realidad” no fueron fáciles. “Es una etapa que recordaré toda mi vida. Aprendimos cómo trabajar desde casa, a usar las plataformas digitales, a sobrellevar las situaciones de falta de luz y agua de los miembros del equipo. Contamos con nuestro asesor, el egresado Danilo Rojas, con quien nos conectamos 2 o 3 veces a la semana, nos ayuda y nos motiva”.

Aunque existe autorización del Consejo Directivo, avalada por la comisión covid-19 de la USB, para trabajar en la Universidad, ir a Sartenejas durante las semanas flexibles de la cuarentena se le ha hecho complicado a la mayoría del equipo por las dificultades del transporte y el costo de la gasolina. Esto ha retrasado el trabajo en el banco de pruebas y también los planes de instalar el techo del taller. “A pesar de la pandemia, estamos trabajando muy duro para poder terminar con el techo del taller durante nuestro período en la junta directiva”.

La junta directiva de Baja SAE USB está integrada por:

Luis Silva (Ingeniería de Materiales), presidente

Eugenia Valladares (Ingeniería de Materiales), vicepresidente.

Alex Fernández (Ingeniería Mecánica), director técnico.

Cristian Hormiga (Ingeniería Mecánica), jefe de suspensión.

Juan Guerrero (Licenciatura en Física), jefe de transmisión.

Luis Hernández (Ingeniería de Materiales), jefe de chasis.

Luis Cardozo (Ingeniería Química), jefe de frenos.

José Mayo (Ingeniería Electrónica), jefe de electrónica.

Paulette Naranjo (Ingeniería Química), relaciones públicas.

Jerarly Quevedo (Ingeniería Química), relaciones internas.

Lorena Rojas (Ingeniería Electrónica), medios de comunicación.

Xavier Díaz (Ingeniería Mecánica), finanzas.

Silva destacó la participación de Giovanni Boccardo (Ingeniería Mecánica), miembro de la junta directiva anterior y que se ha mantenido trabajando con el equipo.

Más información sobre Baja SAE USB.

Imágenes: Baja SAE USB.

Share