Presentarán libro La ciudad en el imaginario venezolano, Del viernes negro a la Caracas roja

El 15 de noviembre será la presentación del libro La ciudad en el imaginario venezolano. IV: Del viernes negro a la Caracas roja, escrito por el profesor uesebista Arturo Almandoz Marte y publicado por la Fundación para la Cultura Urbana.

La presentación la hará Carlos Sandoval y será a las 5:30 de la tarde en la librería El Buscón del centro comercial Paseo Las Mercedes en Caracas.

Del Viernes negro a la Caracas roja es la cuarta parte de una investigación sobre la ciudad en el imaginario venezolano, que ya cuenta con tres libros publicados: Del tiempo de Maricastaña a la masificación de los techos rojos (2002; 2009); De 1936 a los pequeños seres (2004); De 1958 a la metrópoli parroquiana (2009). En este cuarto libro, el autor trata de distinguir y articular los principales momentos de una muestra del imaginario ensayístico y novelesco de autores venezolanos en el último cuarto del siglo XX.

El agotamiento de la Gran Venezuela y la corrupción del país saudita en el paso de los setenta hacia los ochenta – prefigurando el 18 de febrero de 1983, después conocido como Viernes Negro – son las coordenadas históricas que abren el inquietante imaginario del primer capítulo, sobre los “malestares capitalinos”.

La comedia humana que transita la muestra, principalmente narrativa, de la primera parte es completada en la segunda con el ensayo y la crónica que registran los irreversibles desequilibrios de la urbanización venezolana, sobre todo en lo atinente al desbalance entre cultura, civilización y memoria.

Tal como ha ocurrido en libros anteriores, se distingue en éste una tercera parte donde el imaginario urbano venezolano sigue, por un lado, los itinerarios de los viajes y las migraciones internacionales – incluyendo Miami, por supuesto – remontándose, por otro lado, a ciudades y comarcas del interior.

Los capítulos finales – “Urbes fracturadas y violentas” y “Hacia la Caracas roja” – abren con las señaladas advertencias, que a partir del Caracazo de 1989, hicieran Uslar, Liscano y otros de los así llamados Notables sobre el inminente cataclismo político y económico, con sus nefastas consecuencias sobre las urbes ya fracturadas irreversiblemente.

Encabezados por Ana Teresa Torres y Antonieta Madrid, Eduardo Liendo y Carlos Noguera, los novelistas dieron respuestas finiseculares a todo ese proceso, al reconstruir la memoria citadina a través de la urbanización de las parentelas que atraviesan el quinto capítulo. Destaca en este sentido el caso de Torres, cuya Malena, entre otras voces femeninas de El exilio del tiempo (1990), resuenan como canto de cisne finisecular frente a la Maricastaña de Picón Salas, quien abriera el primer libro de esta investigación. Y como cierre de la trunca modernización nacional, pero a la vez como adelanto de las vicisitudes políticas y sociales por asolar al país en el siglo XXI – cuyo imaginario apenas asoma en este cuarto libro – el último capítulo vislumbra la Venezuela roja y revolucionaria.

En el prólogo, Ana Teresa Torres señala que Almandoz, quien también es profesor de la Universidad Católica de Chile, “trabaja con la parsimonia y la prolijidad del investigador para quien todo puede ser de interés para ampliar, circundar, iluminar el objeto propuesto, y así, con una prosa detallada (y elegante) va poco a poco penetrando en los terrenos que ha decidido urbanizar literariamente. Los nombres de ensayistas, novelistas, cuentistas y cronistas saltan entre las páginas componiendo el retablo de la escritura venezolana del último tercio del siglo XX, pero no a modo de panorama o de recuento sino de voces que hablan desde la ciudad, y asimismo la ciudad –la polis, podría decirse– habla desde ellos. No es un crítico literario reescribiendo la literatura venezolana, ni un experto en ciudades describiendo a Caracas, ni un historiador recontando los tramos de nuestro pasado, ni un sociólogo estudiando la venezolanidad. Es la labor de entretejido la que verdaderamente cuenta aquí.”