Lourdes Sifontes: “En las redes visibilizamos nuestra autorrepresentación”

Lourdes Sifontes Greco, Individuo de Número de la Academia Venezolana de la Lengua.

La profesora uesebista fue incorporada como Individuo de Número de la Academia Venezolana de la Lengua

Elsa Pilato / Departamento de Información y Medios USB.-

La profesora uesebista Lourdes Sifontes Greco fue incorporada como Individuo de Número, sillón Z, de la Academia Venezolana de la Lengua, correspondiente de la Real Academia Española, en un acto solemne celebrado el lunes 7 de mayo en el Paraninfo del Palacio de las Academias.

En su discurso de incorporación, Metáforas, espacio y persona(je)s: La virtualidad humana entre la lengua de la red y la red de la lengua (y la literatura), la profesora uesebista reflexionó sobre la docencia, la lengua, la literatura y la tecnología, y la noción de lo virtual. “Construimos la red en la lengua y la lengua en la red. El correo electrónico devolvió la escritura a la vida cotidiana, pero el chat y los mensajes de texto motorizaron un intercambio distinto, ágil y digno de observación, una oralidad escrita cuyas abreviaturas, sustituciones, imágenes y omisiones son soluciones propias de la economía del medio (y de la lengua) que aún tienen a muchos de cabeza, y enfrentan los retos de suplir lo que voz y contexto ofrecen en la simultaneidad, derrumbar prejuicios y encontrar sus registros diferenciados”.

Para Sifontes, “en redes sociales, chats, blogs y comunidades virtuales visibilizamos nuestros relatos de vida en distintos procesos de autorrepresentación. No me refiero a la ficción intencional, a la construcción de personajes lúdicos o a la impostura, sino al desarrollo del propio perfil en esa confluencia de recursos semióticos con los que nos construimos en el escritorio o en los dispositivos portátiles. Seleccionamos, compartimos, comentamos y combinamos textos, imágenes, videos, hipervínculos, y otros usuarios contribuyen a construirnos en espacios polifónicos en expansión. Escribimos y leemos relatos discontinuos. Se popularizan la mensajería efímera, las “biografías” sociales, los blogs (…). Un mismo individuo se proyecta en múltiples medios, aplicaciones y “sitios”. Documenta quién es, cómo quiere ser visto, cómo ve a otros más allá de lo presencial. El autorretrato (selfie) es proteico y multidiscursivo. Pero ya sea en el diálogo, en el deseo de encajar en un grupo, en la consigna de ver y dejarse ver, en las redes se mantiene (todavía) la lengua”.

Lourdes Sifontes con Enrique Planchart, rector de la USB, y Benjamín Scharifker, exrector de la USB.

La incorporación de más facetas de nuestras vidas a lo público y a lo reproducible –reflexionó- “exige que no perdamos de vista los riesgos, transformaciones y posibilidades que esto representa en la lengua como espacio fundamental de intersubjetividad, pensamiento, conocimiento, creación y convivencia”.

La nueva académica señaló que “la lengua y la literatura son inagotables, pero no inmutables (o son inagotables precisamente por su mutabilidad). La noción de lo literario se modifica y lo seguirá haciendo. La permeabilidad entre géneros aumenta. En la red y los medios actuales la hibridación parece natural”.

Poder y conciencia de la lengua

Sifontes comenzó su disertación de incorporación con una semblanza de Alexis Márquez Rodríguez, quien la precedió en el sillón letra Z. Lo llamó “un justiciero de la lengua y de las letras, que dedicó energías y pasiones a estar y trabajar, desde la A de Alexis hasta la Z final de sus apellidos, con la lengua. Con su discurso Ideas y estética en la literatura venezolana, pronunciado aquí el diecinueve de marzo de 1996, refrendó su compromiso con la palabra”.

Sobre el estado de la red de la lengua en Venezuela, Sifontes comparte la consternación de su predecesor, “por la utilización que de la lengua se ha hecho desde el Estado, que en lugar de acortar distancias apuesta por la ruptura en el encasillamiento, el eufemismo, la posverdad, la repetición”.

Destacó que “la vida de un país no puede ser una metáfora bélica; el destino de nuestra palabra no puede ser la destrucción del otro; el verbo de la auténtica democracia nunca será constructor de sumisión. Contra la lengua del poder, necesitamos el poder y la conciencia de la lengua. Para que las redes, hablando de metáforas, no sean telarañas que atrapen, sino laberintos en los que podamos y sepamos elegir”.

El académico José Napoléon Oropeza leyó el discurso de contestación.

Vida universitaria y creación literaria

La contestación al discurso de incorporación fue realizada por el académico Luis Barrera Linares, también profesor de la USB, y leída por el académico José Napoléon Oropeza.

Resaltó la trayectoria de Sifontes, quien egresó de la UCV en 1986 como Licenciada en Letras, y algunos años después realizó los cursos correspondientes a la maestría en Lingüística (1992-1994), además de haber dictado clases en la Escuela de Letras (1990-1994).

En la USB hizo casi toda su vida docente. “En su recinto ejerció labores de enseñanza durante casi tres décadas. De ella obtuvo una Maestría en Literatura Latinoamericana, en 1991 y un doctorado en Letras, en 1997. También ejerció cargos de importancia relacionados con la gerencia universitaria: fue coordinadora de Estudios Generales del Ciclo Profesional (2003) y luego decana de Estudios Generales (2004-2008), para desempeñarse al final de su carrera como oidora académica (2010-2014)”

En la USB, desarrolló además su actividad de investigación, “siempre con la mira en mejorar el trabajo docente; allí llevó a cabo, entre muchos otros, un amplio proyecto de investigación sobre los espacios y lenguajes de la narratividad contemporánea y sus relaciones con la virtualidad, temario que derivaría posteriormente en el trabajo de ascenso que la llevó hasta el máximo escalafón de profesora Titular en el año 2006”.

Al margen de sus labores universitarias, Lourdes Sifontes Greco ha ejercido también la creación literaria, según el discurso de Barreras Linares. “Siendo todavía estudiante de Letras, se convirtió en el año 1982 en la autora más joven entre quienes para ese momento habían obtenido el prestigioso premio del Concurso de Cuentos del diario El Nacional. Polémico y controversial hasta el día de hoy, a propósito de la estructura, del lenguaje y de la aparente disipación de la anécdota planteada, mucho que hablar dio en esos días su relato Evictos, invictos, convictos”.

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